lunes, 16 de junio de 2014

10/2

Nada se compara con el día en que te conocí, al primer momento en que te vi donde la música acompañaba cada sentimiento, cada respiracion, cada mirada, como recostada sobre ti dijiste por primera vez cuanto me querías y como ese beso me revelo finalmente todo lo que podía llegar a sentir. Fui descubriendo poco a poco que estar en tus brazos se sentía como estar en casa, que estar a tu lado me hacia sentir mas fuerte de lo que en realidad era y el simple de echo del poder hablar contigo diariamente me llenaba de vida. Por ti yo era capaz de lo que fuera, cosas que por ninguna otra persona hubiese hecho, porque eras tu, siempre fuiste tu... Era tu manera de caminar, los lunares dispersos por tu cuerpo, la manera en que me abrazabas de forma protectora lo que me hacia querer bajarte la luna con todas sus estrellas, regalarte cada pequeño detalle de mi y mostrarte que juntos podríamos alcanzar limites que hasta ese momento eran prohibidos. Pero he aprendido que todo lo que comienza termina y que como todo, lo nuestro llego a su final. Y no fue porque nosotros lo fuésemos querido así. Te he escuchado decir que fui yo quien disparo primero, cuando fuiste tu quien sostuvo mis manos mientras apretaba el gatillo. Pude no haber sido la mejor persona pero te di lo mejor de mi y no me arrepiento de nada de lo que hemos pasado juntos. No escribo esto para decidir quien fue el culpable de lo que paso, si no para que entiendas que si de mi dependiera nuestra historia no hubiese tenido final y soy sincera, tenia la esperanza de poder recuperarte y ahora que se que te vas te has llevado contigo mi cordura, mi alegría y todas las formas positivas que tenia de ver la vida. Con todo esto solo quiero agradecerte por estar y por haberte ido, por hacerme feliz y por estar conmigo, te amo y te dejo con el mayor sentimiento, fuiste y seras la única persona a la cual le entregue cada momento, cada minuto, cada centímetro de mi piel.. Y te amo, solo quiero decirte que te amo y que nunca quise que te fueras, siempre quise que permanecieras a mi lado, rompiéndome o queriendome.. Pues solo necesitaba de tu tiempo para estar bien conmigo misma... Solo quería que no volvieras hacer lo mismo que hiciste aquella vez porque sabia que dolería mas, solo quería amarte y tenerte siempre, darte todo y aunque pensé que lo hice no fue suficiente.. Gracias por cada momento, por esos viernes y días de semana en mi casa, por esas salidas juntos, con amigos o mi familia, por ese día en tu casa, por estar en el día mas importante para mi, por apoyarme, por comprenderme, por amarme, celarme y quererme por sobre muchas cosas. Gracias por confiar en mi, por confiarme tu verdadero yo, por mostrarme que eras mas que lo que decía la gente que eras una persona de bien y super echada para adelante, por demostrarme que el que quiere puede, que si se lucha se llega, que hay que ser lo que sea para ser lo mejor y para ser el numero 1 en todo. Estoy orgullosa de ti, de lo que eres y de lo que se que llegaras hacer con esa gran mentalidad que tienes. Con esto me despido y no queda mas que decir que amo la persona en la que me convertiste y amo ese chamo que me llegaste a mostrar con tus palabras y actos. También no esta demás decirte que cada momento contigo fue simplemente único en mi vida, cada beso, cada lágrima, cada abrazo, cada mirada.. Esos momentos en los que no quería que te fueras si no que te quedaras toda la vida entera al lado de mi besando cada parte de mi cuerpo. Ahora solo me queda recordar esos días.. En los que te ayudaba con cualquier cosa contal de que todo fuera mejor en un futuro para los dos, esos días en los que pasaba horas molesta por cualquier estupidez y tu solo querías hacerme feliz y me molestabas y besabas para que todo mejorara, esos llamadas de horas solo para hacerte reír, las llamadas de madrugada solo para avisarme que estabas bien y no pasaba nada, esas peleas que siempre estaban demás porque los dos sabíamos que era tanto lo que sentíamos que nada lo podía romper... Solo me queda recordar el día que dije que esto ya no funcionaria debido a que las peleas me estaban matando y ya no podía y que en menos de una hora dije; ''No puedo vivir sin ti, estas en todo.. En todos mis planes en mi vida y en todo lo que quiero, perdoname'' es lo único que no puedo sacar de mi mente ya que ahora me doy cuenta que si una hora sin hablarte como debía me estaba quemando por dentro, estos meses me han estado matando y apagando cada vez mas... Y solo vuelvo a escribir que te amo y espero que leas bien TE AMO te doy gracias por todo y espero que esta nueva etapa en tu vida sea una de las mejores cosas que hayas vivido, decir que te voy a extrañar esta demás porque te vas y te llevas parte de mi contigo ya que me dejas vacía y sin esas ganas de verte aunque sea 5 minutos en la salida y verte todo el día de un viernes así no te hable y te mire de a ratos para que no te des cuenta que aun me dueles y sigues presente en todos lados.

Te amo y siempre sera así espero que me tengas presente en todo momento porque así te vayas siempre estarás aquí en cada rincón de mi casa, en cada lugar al que vaya y en cada momento de mi vida...

Algún día llegará el momento de quedarnos
sin las prisas que nos pisan los talones,
agarrándonos al mismo horizonte donde
 prometimos mirar cada vez que la vida,
sin ti, sin mi, sin el uno sin el otro,
nos empujara al vacío que
no tenía nada que ver
con el que nos perdía al mirarnos,
temblando, en tus ojos.
El mismo que yo llamaba vértigo
por atreverse a reflejarme a mí, y a ti,
y a los dos en una historia que quién
hubiese querido que tuviera fin.

Algún mes llegará la primavera
que iguale el olor cálido de tu piel y
tendré que conformarme sin sumerger mis dedos en tu pelo,
mientras observo, envidiosa, cómo besas otros labios y mantienes su barbilla,
entre tus dedos, entre esos dedos que siempre iban a ser míos.
Entre esos dedos que ojalá fuesen míos.

Algún día llegará ese año en el que
no te conoceré en absoluto o en el que te conoceré por completo.
Pero me quedo con el segundo, que el primero me suena a invierno.
Y será entonces cuando invierta las manecillas del reloj
en tentar a la suerte entre tus costillas y las mías,
y las hojas del tiempo con entrada doble en primera fila.


Aunque pase el tiempo, aunque pasen las ganas, aunque pasen otros. Aunque tu cielo ya no sea mi cielo. Aunque tus locuras ya no sean como las mías. Aunque me refugie en otros brazos, aunque te pierdas en otros ojos. Aunque mi vida se aleje de la tuya, y no volvamos a encontrarnos y ya nos quede muy lejos el camino de regreso. Aunque ya no escuche tus palabras, aunque te hayas olvidado de mi voz. Aunque todo siga pasando, aunque mi piel se erice con otro calor. Aunque tus manos recorran otro cuerpo, y ya no te acuerdes de mí. Aunque mi mundo gire en un sentido distinto al tuyo y en mis caminos no encuentre ni el eco de tu voz. Aunque estemos así, tan lejos, tan olvidados, tratando de recuperar lo que el pasado se llevó. Aunque te haya perdido y no recuerde cómo y por qué. Aunque desaparezcas bruscamente así como apareciste irrumpiendo mis días, mi vida, todo lo que era y hoy ya no compartamos siquiera el mismo aire. Fuiste esperanza cuando no la había, fuiste sueños entre realidades que lastimaban. Fuiste amor cuando ya no sabía amar. Fuiste tú, quien sin razones dejaste una razón en mí.


A veces pensé que nunca más volvería a sentir ese amor por nadie que no llevara tu nombre, tus lunares y esa pequeña cicatriz en tu dedo. Que ni siquiera lo sentiría por ti y que estaría desperdiciado. Era un amor tan grande como el cielo infinito, como la cama donde soñábamos amanecer, tan puro que daba miedo. Miedo por si tenía fin, y una vez que lo tuvo, de no saber saber recomponerlo. Era un amor que me bloqueaba el pecho. Era un amor joven, primerizo, inocente... Y juro que lo experimenté todo. Que sentí el dolor de despertar y preguntarme por qué hice aquello, el dolor de saber que tenía que alejarme de ti, que me hacías daño. También sentí que te ibas y que te agarraba con un lazo al cuello para impedirlo. No todo fue malo, pues sentí que era lo más bonito que me había pasado nunca. Aquel escozor de estómago como un chorro de tequila las primeras veces, los ojos inundados en lágrimas después de un gran día junto a ti, la sonrisa en la almohada después de tus buenas noches. El roce de tu mano y la mía sin querer y esa idea de niña pequeña del destino... Esa idea que a veces sigo teniendo en mente. Era un amor de París y Roma, de te quiero y te rompo, y luego, si eso, te escribo. Quizá por todo eso fue que nunca llegué a pensar con certeza que volvería a sentir lo mismo por alguien y quizá, por eso, se quedó tu nombre grabado en mi clavícula. Y ojalá fuese una metáfora más. Es esa cicatriz que sigue estando presente pero que no te gusta, que siempre has querido borrarla pero no quiere irse. Y gracias a esa cicatriz supe darme cuenta de que aquello, sí era amor, pero tan solo era el primero. Qué iba a saber una inexperta del amor de dar la vida por alguien, de perderte por alguien y lanzarte a ciegas a unos brazos que no podían sostenerte. Qué iba a saber yo de la cárcel de sentimientos que me había montado en apenas un par de meses. Que el amor no se trataba de llorar por culpa de alguien sino de llorar por alguien. Que no era amor todo aquello que me hacía daño. Y será que te quise demasiado, y por eso hoy me dueles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario